Analiza Dr. Illescas origen del antijudaísmo en España

Vie, 04/27/2012 - 15:49
Por Natalia Ventura

El racismo, el antisemitismo y el antijudaísmo fueron diferenciados por el Dr. Francisco Illescas, Director de Becas y Crédito Educativo, en su libro de investigación Antijudaísmo en la España de la Reconquista, presentado en el Campus Ciudad de México el 24 de abril.

 

El autor inició el estudio desde el siglo XIII, cuando España era un país con amplia tolerancia religiosa ya que se aceptaba a los musulmanes, los cristianos y los judíos, estos últimos fungían como traductores, médicos y comerciantes.

 

De hecho, al Rey Fernando III de Castilla se le señala como el rey de tres religiones y su epitafio fue escrito en latín, proto castellano, árabe y hebreo, prueba de la tolerancia religiosa que abundaba en España, comentó el Dr. Illescas.

 

Para 1215, los judíos debían identificarse como diferentes en otros países de Europa, donde debían portar un distintivo color amarillo, mientras que en España lo único que les pedían era que no vistieran lujosamente.

 

Después de la muerte de Fernando III, la posición de los judíos cambió e inició el periodo  de conversiones de judíos para evitar las herejías; incluso en el siglo XIV durante la peste se acusó a los judíos de envenenar los pozos y los predicadores marcaron su presencia como un problema.

 

Para 1416, doscientos mil judíos se habían convertido en el cristianismo; el judío converso era muy complicado porque se convertía por intereses no por fe, aunque otros lo hacía por temor a ser asesinados, siendo al mismo tiempo judíos ocultos, explicó el Dr. Illescas.

 

En 1487, se autorizó a los reyes católicos que abrieran la Inquisición Española, pues decían que el problema no eran los judíos conversos sino la sangre judía y así crearon los edictos de la sangre. El rey de Aragón apoyó el edicto y dijo que la sangre judía contaminaba pues su interés principal es tener una sola unidad política y religiosa, señaló el autor.

 

La idea de la sangre pura y de los judíos como otra raza surgió en los edictos españoles de la sangre a principios del siglo XVI, y se mantuvieron hasta 1865.

 

Este es el principio del antijudaísmo, y es el primer paso para el antisemitismo racial. En España, a los conversos se les empieza a llamar marranos y para 1492 ya están persiguiendo judíos, imponiéndoles la conversión o el exilio, finalizó el autor.

 

El Dr. Carlos Sola y la Dra. Marie Colin, ambos profesores del Departamento de Estudios Globales, dieron su opinión acerca de la publicación del Dr. Francisco Illescas.

 

Es un libro que habla de reconciliación entre hombres de religiones diferentes y los fenómenos del judaísmo en el ámbito español. La hipótesis es que la Iglesia Católica va a reemplazando a los judíos como el pueblo elegido de Dios con la conversión y la exclusión, apuntó el Dr. Sola.

 

Asimismo, hizo hincapié en las definiciones de racismo, antisemitismo y antijudaísmo que realizó el Dr. Illescas, además de la critica que plantea hacia la Iglesia Católica sobre su actitud con el fenómeno judío.

 

El respeto y la unidad moral la iglesia avaló el odio de los cristianos a los judíos, concluyó el Dr. Sola.  

 

Por su parte, la Dra. Colin señaló que éste es un ejemplo de cómo el miedo ha sido el barómetro de la historia y cómo los miedos y temores se usan políticamente para la cooperación y el conflicto.

 

En el libro intenta rescatar el papel de la fe y de la cultura, es un análisis de la religión como un fenómeno, social, político y humano para generar identidades, finalizó la Dra. Colin.